Luis Roldán

Cali, 1955. Su obra ha sido expuesta en distintas muestras colectivas e individuales entre las que se destacan:  Presión y flujo (2014); Ventilación mecánica. Interacciones con Willis de Castro (2013); Otras voces (2011); Salto del Tequendama (2011); Transparencias (2011); Imperfect Idler or When Things Disappear, Primera Bienal Internacional de Arte de Cartagena de Indias (2014); X Bienal Monterrey FEMSA (2012); Tracing Time (1999); Selected Files, Museo del Barrio (1999); Nueva Pintura Colombiana, Suramericana (1999); A Través del Espejo, Museo de Arte Moderno, Bogotá (1998).  Ha sido merecedor de los siguientes premios: II Premio Luis Caballero (2000); Premio, XXXVI SALON NACIONAL DE ARTISTAS, Instituto Colombiano de Cultura (1996); Visual Arts New Work Award, Wisconsin Arts Board (1990). Su obra ha sido incluida en distintas  colecciones públicas y privadas en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

 

Guasca

Guasca es una instalación en el espacio donde el elemento principal será una alfombra con cierto patrón geométrico que tiene resonancia con la decoración típica de nuestras casas familiares;  sobre este tapete posará una piedra que alguna vez fue sagrada.

Este tapete gastado puede tener varias resonancias. Por un lado, alude a un espacio privado que con esta puesta en escena, se hace público y, por otro, se refiere también a esa práctica tradicional colombiana de la hechura a mano (artesanal) de cada uno de estos objetos. La piedra también funciona como un testimonio de un territorio que ha perdido su carga simbólica como lugar de purificación y fuerza.  Guasca se ha transformado de tal manera que su función es otra.

Lo que logra proponer esta instalación es una imagen donde confluye un sentido del cambio. Una memoria cargada de espacios privados pero también de ciertas prácticas públicas y tradicionales.  Más allá de ser unas piedras lisas o unos simples pedazos de hilo que vienen a formar un patrón, muestran un cierto tipo de movimiento que se ha producido con el pasar de los años. Un movimiento del tiempo y de la transformación.  Es la carga de la memoria de una  sociedad moderna colombiana, del típico paseo de río, del tapete que cosían las abuelas y que hoy en día ha pasado a manos de los procesos de industrialización.

Este proyecto se entiende desde mi interés sobre el modo de representación de la memoria y del tiempo en la cotidianidad. Un trabajo que a lo largo de estos años he relacionado con los espacios que yo habito, incluyendo los lugares temporales del sueño, la ficción y el recuerdo.  Sin embargo, Guasca no se queda únicamente en este plano abstracto. Para este trabajo en específico, se abordarán ciertas memorias y recuerdos colectivos de tradiciones típicas que se han colado también en nuestros espacios familiares.