María Blanca Ocasión Mora

Nace en el municipio de Oicatá, Departamento de Boyacá. Fue líder comunal en la vereda centro de este municipio durante catorce años en diferentes cargos desde el año 1999 hasta el 2012.

Licenciada en Artes Plásticas de la Escuela de Artes de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia de Tunja (2010). Realizó el diplomado de formación de Vigías del Patrimonio Cultural, Universidad Santo Tomás (2010).

Exposiciones de fotografía (menciones de honor): Altar de Corpus Christi, municipio de Oicatá, XII Salón de Arte Religioso, Tunja (2012); La cocina, un espacio cotidiano y El altar, Festival Oicatá, siente, vive y canta (2008).

 

blancaocasion@hotmail.com

ocasionmariablanca@gmail.com

Reviviendo la cocina rural del municipio de Oicatá

La cocina delata a su dueño. La cocina fue y es un espacio que congrega a la familia; el lugar de las fechas especiales y del diario vivir; es el lugar del cuidado. También puede ser un lugar de profunda soledad donde la cocina se convierte en la compañía. Es un espacio propio de la mujer, al que acceden algunos hombres hoy en día, y que a pesar de estar a punto de caerse, sus dueñas no permiten que sea transformado. Esa resistencia es evidente en la huella del fuego que condensa el paso de los años y de las generaciones. Y también en los objetos que han sido heredados de generación en generación, conformando en espacio fundamental para ellas una suerte de museo vivo.

La cocina rural del municipio de Oicatá ha sido la excusa que me ha motivado a investigar, indagar y rescatar la esencia de un espacio cotidiano como la cocina rural de Boyacá. Viviendo allí he recuperado historias y pequeñas reseñas sobre su importancia, evidenciando a la vez su simpleza y complejidad. Intento recoger en las fotografías que resultan de este intercambio con las personas que habitan las cocinas, la gama de colores, los olores, las formas y texturas que producen las huellas de su uso, el hollín; es ahí donde la poética de este espacio está implícita.

La intención de este trabajo documental es hacer evidente una serie de experiencias personales que se conectan unas con otras y que activan la cocina como un elemento cargado de identidad, y que se mueve entre la transformación y la resistencia al cambio.