Santiago González

Estudios: • 2014. Cursa estudios de Maestría en Literatura, UPTC, Tunja • 2012. Licenciado en Artes Plásticas, UPTC, Tunja • 2011. “Encuentro de Lugares, Salón Nacional de Artistas” • 2011. Seminario Internacional La Historia de América Latina Hoy, UPTC, Tunja • 2010, 2007, Talleres de Arte Banco de la República- Tunja: Pintura, Dibujo, Intervención urbana. • 2009. Taller Esmaltado Cerámico UPTC- SENA. •2001. Bachiller Académico con énfasis en Artes, Colegio Departamental Rio de Piedras, Tuta, CASD Tunja.

Exposiciones destacadas: • 2012. FIC 40, Gobernación de Boyacá. V Encuentro Departamental de Artes Plásticas y Visuales, Segundo Puesto Modalidad de Pintura • 2012. Exposición colectiva muestra +miradas + presentes en el marco del VII Festival de las Artes, Corporación Casa de la Cultura Popular •2011. Imagen Regional 7, Banco de la República, sede Tunja, Colectivo La Marrana •2011. Salón Nacional de Artistas, Ministerio de Cultura •2009. Salón Regional de Artistas, Ministerio de Cultura. Curaduría Preámbulo, Colectivo La Marrana • 2009. FIC-Gobernación de Boyacá. II Encuentro Departamental de Artes Plásticas y Visuales, Primer Puesto Modalidad de Prácticas Artísticas, Colectivo La Marrana.

Experiencia Arte y Gestión: Actualmente Coordina Estudio Plataforma 14 Tunja, espacio artístico de la Alcaldía de Tunja •2013, 2012. Preside el Consejo Municipal de Cultura de Tunja y Rep. del Área de Artes Plásticas • 2014, 2013, 2012. Hace parte de la curaduría del Salón de Arte Religioso de la Secretaría de Cultura y Turismo de Tunja •2011, 2010. Coordina las Exposiciones de Artes Plásticas y Visuales del Museo Casa Cultural Gustavo Rojas Pinilla de la UPTC • 2010, 2009, 2008. Hace parte del grupo curatorial del Salón Anual de Estudiantes en el marco del Festival de las Artes • 2009. Coordina y desarrolla la idea de impacto local “Proyecto Mural de la UPTC” • 2004. Desde ese año, hasta la fecha viene desarrollando talleres de arte y ecología en Tunja y varios municipios de Boyacá.

san-gonzalez@hotmail.com

rutaslugar.blogspot.com.

Río Farfacá de Tunja, lugar de temporalidades, memoria y ensoñación

 La imagen poética ilumina con tal luz la conciencia…
Gastón Bachelard

El Río Farfacá es una fuente hídrica que nace en Iguaque. Fue asentamiento de la cultura Muisca y sitio ritual en el antiguo cercado de Hunza, en su paso entre Motavita hasta Tunja. A falta de conciencia colectiva, actualmente evidencia graves problemas de intervención humana, deforestación y sequía, lo que contrasta con su valor ambiental, cultural e histórico. En el río hoy en día se manifiesta la necesidad de resistencia, resiliencia y su defensa ecológica y ancestral ya que en su recorrido presenta un panorama arqueológico en piedras representadas como moyas, pictografía Muisca, así como naturaleza diversa y fuentes de agua intervenidas; es un eslabón del área natural de la ciudad que presenta una de sus caras.

En Tunja coexiste un pasado ancestral, colonial, moderno y un presente o devenir contemporáneo que permite deslizarnos entre capas de temporalidad.  Existen los techos pintados en la Casa del Fundador y la Casa Juan de Vargas con fauna y flora que manifiesta el hallazgo colonial de una posible ciudad de El Dorado. 

El proyecto se enfoca en desarrollar una serie de acciones tanto del autor como de invitados que resulten del caminar y observar el río, las moyas, los pictogramas y posiblemente, en una vía paralela, la fauna y flora de los museos-casas coloniales descritos. Esto se traduce en la realización de libretas de dibujo, pinturas, fotografías, videos y escritos que se constituirán un conjunto de elementos y acciones desde la dinámica de taller, que puedan circular de formas diversas y a nivel de la exposición de acuerdo al espacio y tiempos de la muestra.

Hoy caminamos para reubicar metáforas, historias y el devenir en el agua que nos recorre, en las imágenes y pensamientos que al caminar nos sugiere a manera de vestigio y ensoñación; allí ubicamos la memoria y el olvido como una condición del vacío y de la escisión de nuestra cultura, desde un lugar descolonial. Es el olvido, el sedimento de un pueblo sin memoria, y el discurrir del tiempo actual, los que permiten hacer puentes hacia la mirada. Entonces este proyecto, en el marco de la curaduría museo efímero del olvido, accede a acciones y formas de hacer visible la ensoñación de nuestra memoria.

Se programará e invitará en la página del museo efímero del olvido a caminantes de diferentes disciplinas y participantes de la curaduría para compartir observaciones, recorrer,  cruzar e intercambiar miradas y acciones. Aquí el proceso creativo personal ha venido avanzando desde la pintura e imágenes-registro de caminatas anteriores en las cuales se podrán ver el río y su entorno natural, así como los vestigios ancestrales. Con este material se viene elaborando un video experimental que recrea la ensoñación poética en el caminar del río en varios momentos donde el caudal del agua ha cambiado radicalmente, una ensoñación para preguntar especialmente por la vida. Tales imágenes poéticas del caminar son una resistencia sobre lo efímero de nuestra conciencia y frente a la herida colonial, así  como aquella violencia del territorio a la que ha referido María Buenaventura en uno de los encuentros colectivos de la curaduría.

Río Vivo

Óleo sobre tela
Santiago González Rodríguez
69 x 75 cm
2015
Fotografía: Roberto Orrú

Canto al agua

Óleo sobre tela
Santiago González Rodríguez
69 x 75 cm
2015
Fotografía: Roberto Orrú

Oro

Óleo sobre tela
Santiago González Rodríguez
69 x 75 cm
2015
Fotografía: Roberto Orrú

“Aquí había una vez un gallo que venía a cantar, ento’es, una vez un niño se dio cuenta y trajo sal y le echó al gallo y se formó un hueco. Iba saliendo agua. Y se tapó con una tapa y encontraron un gallo de oro. Llamó al papá y vinieron y destaparon y se toparon el gallo. Y el gallo como tapaba el oro se empezó a convertir en serpiente. Otra vez golvieron y lo cogieron con un trapo y lo llevaron para la casa y en después lo llevaron y lo vendieron. … Y nació agua.  (…) El gallo era de oro, de oro. Era un animal, pero de oro. Y se convertía en serpiente. Mejor dicho, el oro seguro no quería y se convertía en serpiente. El oro estaba ahí. Cayó al agua y el oro la dejó verde. Entonces no se seca el agua, así no llueva, no se seca. Debajo, trataron de hacer un hueco para ver si había oro. Y empezó a burbujear eso, se empezó a enjurecer l’agua.”

(Pradilla Rueda, Helena. Villate Santander, German. Pictografías, moyas y rocas del Farfacá. Museo Arqueológico de Tunja. Informes de un recorrido con los niños: Omar Reyes, John  Mata, Gloria Marlén Nope y Aura Delia- Escuela Florencia 09/10/2000) P. 50-66.