Ximena Díaz

Estudió Artes plásticas en la Universidad de los Andes. En 2004 recibió una beca Fulbright para cursar una Maestría en Medios Digitales en Rhode Island School of Design. Hace videos, objetos e instalaciones. Le interesa trabajar en el abismo entre lo útil y lo inútil, en el descompás del tiempo de la productividad, sus gadgets y decepciones, en medio de la nostalgia y la desorientación. Ha sido artista residente en el programa SOMA Summer en México, en Skowhegan School of Art en Maine, con una beca de la Fundación Cisneros y en Harvestworks Digital Media Arts Center, Nueva York. Ha participado en exposiciones individuales en la Alianza Francesa y en la Cámara de Comercio de Bogotá; en exposiciones colectivas en instituciones como el Centro Cultural Tijuana, el MamBo, ArteCámara, Nuevos Nombres y el Salón de Arte BBVA; en espacios independientes como Tompkins Projects y Zora Space en Nueva York, la Usurpadora en Puerto Colombia y en diversas muestras en galerías como NoMínimo en Guayaquil, Santa Fe, Dos Casas y L.A. en Bogotá. De 2011 a 2012 formó parte del colectivo de artistas que desarrolló la cooperativa, proyecto ganador de la Beca de Investigación Curatorial para el 14 Salón Regional de Artistas – Centro. Ha sido profesora de la Universidad de Los Andes, la Universidad de Caldas y de RISD. Desde 2009 es Profesora Asociada del Programa de Artes Plásticas de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano.

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La Ruta del Sol

El proyecto plantea la realización de un video experimental en el primer tramo de la Ruta del Sol en Cundinamarca, comprendido entre Villeta y Guaduas. Han pasado 16 años sin que este ambicioso proyecto vial, que deberá conectar a Bogotá con la Costa Atlántica en 10 horas, pueda ser terminado. El proyecto explorará el fenómeno óptico conocido popularmente como espejismo para desarrollar una serie de acciones e imágenes fantasmagóricas en algunos tramos de esta carretera inconclusa. Se hará una exploración de los alcances visuales y simbólicos del espejismo, fenómeno que ocurre espontáneamente por las altas temperaturas sobre el pavimento, creando la ilusión de charcos de agua intermitentes que reflejan el cielo y los objetos circundantes. A partir de la experimentación con la generación de espejismos y del intercambio de visiones e historias sobre este accidentado proyecto con habitantes de los predios y pueblos vecinos a los trazados, el video planteará, tomando algunos elementos del cine de carretera, diferentes modos de pensar el futuro y el desarrollo. El video transitará entre la ficción y el documental, en un espacio intermedio entre la investigación y la ilusión.

El futuro es una tragedia inminente porque siempre será incompleto, porque se vuelve anacrónico, se oxida, se desgasta y se olvida como las cosas viejas. El proyecto propone una aproximación al futuro como espejismo, buscando un lugar donde la memoria y la imaginación puedan aproximarse a la relación con el fracaso. La noción de futuro se planteará a partir de la exploración de visiones diferentes a la línea recta ascendente que tradicionalmente ha representado el progreso. El video construirá, en un recorrido plano a plano, una ruta que no existe, discontinua, una alucinación del calor en la distancia, una imagen de futuro vaporosa y efímera. Las grabaciones se harán en varios viajes al lugar, sobre la carretera antigua y sobre algunos terrenos donde se ha proyectado la vía y no ha sido posible iniciarla. La idea es usar estos lugares como un laboratorio de experimentación óptica y como un escenario para pensar nuestra relación con el progreso.