Rescribir el pasado

De regreso a la escena que se describía más arriba del libro de Orwell, 1984, O´Brien, representante de El Partido, quema una fotografía. A continuación, Winston le exclama que la fotografía sí existe porque él la puede recordar. Sin embargo, el fanático lo contradice al decirle que él “no la recuerda”. Parece, según Winston, que O’Brien en realidad la hubiese olvidado así como su negación de recordarla. Este olvido es aquel que Paul Ricoeur describe como borrar las huellas (echar al olvido). Un olvido muy propio de los regímenes totalitarios y de sus programas de propaganda. Un ejemplo histórico que rescata la ficción se encuentra al inicio de El libro de la risa y el olvido de Milan Kundera (1978).